¿Qué me ha enseñado el Pole dance?

Gracias al POLE DANCE aprendí que:


⭐ Mi cuerpo es más fuerte de lo que pensaba: aguanta horas de entrenamiento, agotamiento, cansancio, moretones, quemaduras, golpes y caídas; y nada de eso me desanima para seguir aprendiendo y mejorando.


⭐ Puedo lidiar con mis complejos, temores y frustraciones. Y no es que hayan desaparecido, el pole no hace magia. ¡Están ahí! Solo que me veo con otros ojos y no tienen el peso que tenían para impedir que haga lo que me gusta.


⭐ Que la gente siempre hablará: si bailo pole dance, si uso tacos, si uso ropa pequeña, si no bailo, por mi peso, si tengo tatuajes, si tengo cicatrices, etc. Pero sus comentarios no suman ni restan a mi calidad como persona ni a mi felicidad.

⭐ Que me gusta mi nueva versión menos tímido, dueño de mis decisiones y feliz con mis logros personales. Antes ocultaba que hacía pole dance porque no quería que me miren raro o juzgándome, ahora... disfruto las reacciones que genero y me sé especial.


⭐  Que mis horas de entrenamiento son momentos mágicos donde me olvido de todo, uso lo que quiero y termino muerto, pero ansioso por mi siguiente sesión.


⭐ Que engreírme está bien: un masaje descontracturante, una crema exfoliante, cambiar de color de cabello, comprarme ese outfit con brillos, los tacos más altos, etc; y es que vivimos trabajando por dinero y soñando para "más adelante" y la vida es HOY.


⭐ Que el aprendizaje no termina con un truco , un movimiento o una coreografía determinada, ahora quiero aprender más estilos, tomar muchas más clases y bailar cientos de coreografías. Me siento con ansias de bailar hasta que el cuerpo me lo permita y eso me da felicidad.


⭐ Que puedo bailar mis alegrías, mis enfados y mis penas. La inspiración no viene solo de los momentos felices, aunque nos lo hayan hecho creer así. Son muchas las emociones que pueden derivar en verdaderas obras de arte y el pole lo sabe. Así que no importa cómo te sientas: BAILA.


⭐ Que todos merecemos respeto y la libertad de avanzar a nuestro propio ritmo. El pole dance no se trata de presiones, ni de compararse, eso le quita su verdadera esencia a la práctica. Motivarnos es el mejor camino para avanzar con objetivos realistas y respetando nuestros cuerpos y condiciones particulares.


⭐ La pasión no tiene cómo describirse en palabras: se vive. Es una suma de curiosidad, motivación, sacrificio, entrega, decisiones, superación y alegría. Vive tu pasión como quieras.

¿Y a ti, qué te ha enseñado el Pole dance?